Soy Esperanza Marín, CEO y fundadora de Grupo Ezma, una empresa dedicada al bienestar integral que agrupa marcas especializadas en transformación personal y profesional.
Mi camino en el emprendimiento comenzó años atrás, después de pasar por una fuerte etapa de mi vida. Decidí emprender haciendo masajes, y recuerdo que todos los días me levantaba a las 5:30 a.m. para ir al gym y luego desayunar, mientras respondía mensajes a mis clientes y agendaba citas. A las 9:00 a.m. empezaba a atender personas o me desplazaba a algún lugar de la ciudad a hacer un domicilio.
Como masajista conocí a mucha gente: empresarios, abogados, médicos, publicistas, ingenieros, políticos, futbolistas, influencers, entre otros. Lo que más disfrutaba era escucharlos. De todos concluía algo que me sirviera para el día a día. Hubo muchas personas importantes que influyeron en mi forma de pensar y ver la vida. Todos tenían algo en común: eran disciplinados, perseverantes, aventureros y enamorados de la vida. Eran unos berracos. Yo los admiraba. Cuando les compartía acerca de mi vida, me motivaban diciéndome que tenía que crecer más.
Llegó la pandemia y mis días se llenaban de miedo, angustia e incertidumbre. En medio de la quietud, recordé que un cliente mexicano, cierto día, me dijo que escribiera relatos eróticos para mi público, y pensé en lo buena que era para la redacción cuando estuve en la secundaria. Así que saqué mis dotes de escritora y empecé a crear textos, donde Aileen, la protagonista de mis relatos, se robó el show.
Publiqué un relato en los estados de WhatsApp laboral y fue todo un éxito. Recibí muchos comentarios positivos. Así que me animé a publicarlo en mi WhatsApp personal y fueron múltiples reacciones. Estaba muy entusiasmada y lo publiqué en Instagram y Facebook. Así empezaron a llegar varias personas a mis perfiles, y yo seguí escribiendo.
Días después, intercambié palabras por Instagram con el sexólogo, escritor y conferencista Ezequiel López Peralta, a quien admiro y a quien tengo mucho que agradecer. Me propuso entonces que hiciéramos un live acerca de masajes eróticos. Mi corazón latía fuerte y mi alma quería, pero también estaba mi enemigo: el miedo. Lo pensé, lo consulté con una amiga y la conclusión fue aceptar su propuesta y hacerlo. En este live estuvieron muchas personas. Conseguí muchos seguidores para mi Instagram y, por supuesto, clientes.
Dicen por ahí que eso que quieres está al otro lado del miedo… y qué gran verdad. Al ver el crecimiento que estaba teniendo, conseguí un local más grande y empecé a contratar mujeres que quisieran desarrollar esta labor. Si te preguntas cómo me fue iniciando, fue un camino lleno de espinas y de rosas. No tenía experiencia administrando un negocio, ni manejando personal, ni carácter, ni conocimiento de cómo empezar; pero lo que sí tenía eran ganas. Con eso fue suficiente para conquistar al público que tenemos hoy.
La idea fue cogiendo forma con el transcurrir del tiempo, y el día 17 de enero de 2021 se materializó la idea de crear un espacio tranquilo y acogedor, pensado en aquellos caballeros que viven en la ciudad y quienes la visitan a diario. Un lugar donde los hombres pudieran relajarse y disfrutar de su sexualidad, enseñando otras alternativas para darle placer a su cuerpo. Hoy nos hemos convertido en un referente dentro del mercado, contando con un excelente personal, dispuesto a entregar lo mejor, para que quienes salgan de allí quieran volver una y otra vez.
Mi experiencia como emprendedora me ha enseñado que el éxito verdadero viene cuando combinamos pasión, propósito y acción. Cada proyecto que emprendo está guiado por la convicción de que podemos crear un impacto positivo y duradero.